La guerra espiritual no se pelea con fuerzas humanas. En Cristo tenemos autoridad para resistir al enemigo, permanecer firmes en la fe y vivir en victoria. Esta guía te ayuda a orar, discernir y pararte en la Palabra, con un enfoque centrado en Jesús.
Consejo: ora en voz alta con calma y fe. Si sientes ansiedad, vuelve al Salmo 23 y respira en la presencia del Señor.
La autoridad del creyente está en Cristo. No es superstición: es relación con Jesús, obediencia a Su Palabra y la obra del Espíritu Santo. La luz siempre vence la oscuridad.